December 30th, 2009 posted by Bender Rodríguez
'BCN Week', una revista gratuita dirigida a jóvenes, enseña como usurpar viviendas sin correr riesgos
by Julián Socorro
Illustrations: Lilli Langenhein
Ya rastrillaste la web, visitaste las inmobiliarias barcelonesas y asististe a las manifestaciones convocadas por las plataformas de reivindicación de la vivienda a precio justo, y nada... No hay forma de que puedas alquilarte un piso. Porque ya estás cansado, frustrado y desesperanzado, te entregamos esta “guía para okupar una casa”. Porque siempre hay otra alternativa.
1. Lo primero es elegir la vivienda a okupar. Para ello se suelen
utilizar tres técnicas. Puedes visitar otras casas ocupadas
del barrio y pedir información sobre pisos vacíos. También
puedes recurrir a la Oficina para la Okupación y hacerte
con un catastro de hogares abandonados. Y por último, suele
ser la más eficaz, caminar por el vecindario observando
ventanas que están permanentemente cerradas y sin luz.
2. Una vez encontrado el lugar idóneo comienza el proceso de
recopilación de información. Para ello conviene ir a la oficina
de urbanismo del ayuntamiento para comprobar si dicho
inmueble está en obras. Asímismo, recurrir al registro mercantil
es de mucha utilidad, ya que te informarán sobre
cuál es la inmobiliaria que maneja el piso. Hay que tener en
cuenta que una gran empresa significará mejores abogados
y recursos para entorpecer tu cometido. También contrata a
un abogado para que siga el proceso que, indefectiblemente,
tocará a tu puerta.
3. Elegir la fecha de entrada es muy importante. Sobre todo se
aconseja fervientemente no hacerlo en verano, por un tema
práctico. En agosto los juzgados cierran por vacaciones.
Entonces si se okupa en, por ejemplo julio, el abogado del
propietario tendrá varias semanas para preparar un dossier
con mucha información para presentar al juez justo antes
del cierre vacacional del tribunal. Si el juez se convence con
dicho informe puede tomar una medida cautelar. En la
práctica significa que te desalojan ya, y después averiguan
si tenían razón para hacerlo.
4. Con toda esta información estás listo para ingresar al piso. Es muy importante que lo hagas discretamente, y si tienes que romper una ventana o puerta al ingresar, tengas ya una de repuesto. De lo contrario podrías ser acusado de allanamiento de morada y “game over”. Si entraste sin romper nada cambia la cerradura de la puerta, tener la llave de entrada es muy favorable. Si tu intención es vivir con tu familia aquí termina la guía para ti. De ahora en más trata de pasar desapercibido. Si te interesa colaborar contra la violencia inmobiliaria, y/o crear un centro cultural sigue leyendo...
5. Esta es la etapa más crítica, dentro del inmueble deben estar dos o tres personas que se hayan ofrecido como voluntarias para ser “la cara” de la okupación. Su misión es trancar la puerta y demás lugares de acceso. Para luego esperar paciente y secretamente, a que pasen tres días. Luego de dicho lapso de tiempo se podrán acoger a la ley de morada. La cual estipula que si una persona lleva más de tres días habitando un inmueble se convierte en “morador” lo cual ya le otorga derechos.
6. Llegó el momento de dar a conocer la okupación. Debes llamar
por teléfono a la policía y dar aviso de que cierta gente
entró en un piso. Eso sí hay que asegurarse de tener una copia
de la ley de morada pegada en la puerta de entrada para
evitar arrebatos ilegales pero frecuentes por parte de “la
ley”, que tienden a derribar la puerta y echar a patadas a los
okupantes. De esta manera sabrán que estás informado de
tus derechos y se lo pensarán dos veces antes de arremeter.
7. Cuando lleguen los uniformados es de vital importancia
que nuestros “delegados” apostados en el piso se identifiquen
ante la autoridad. Pero no te arriesgues a que te cojan.
Bajar tu DNI con un cordel desde la ventana es una buena
idea. Ellos anotarán tus datos, y tienen la obligación de
devolverte el documento. Como se abrirá un proceso legal
es vital que tus compañeros estén identificados y domiciliados
allí. Así recibirás todas las notificaciones judiciales
sobre el proceso. Olvídate de ser desalojado por sorpresa.
8. De ahora en más sólo tendrás que seguir el proceso judicial
a través de tu abogado. Ya puedes relajarte y comenzar con
las actividades sociales y/o culturales con los que beneficiarás
al vecindario. Y habrás aportado tu granito de arena
para luchar contra la violencia inmobiliaria.
"Although a democracy must often fight with one hand tied behind its back, it nonetheless has the upper hand."
Aharon Barak